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Año 6 No. 18 Septiembre 2013

Nueva sede del Tribunal Electoral de Panamá - Descripción del proyecto / David Tapia - Rafael Watson.



El edificio de la nueva sede del Tribunal Electoral es una casa matriz para 1200 funcionarios. Fue concebido inicialmente para centralizar las oficinas diseminadas por la ciudad, a fin de  hacer más eficiente su funcionamiento y  lograr un significativo ahorro, debido a los altos alquileres en la actualidad.

Fue emplazado en un lote amplio dentro del plan maestro para la Ciudad Gubernamental, confeccionado por la prestigiosa firma de arquitectura SOM (Skidmore, Owings & Merrill).  La tipología con señas clásicas fue impuesta por el cliente como requisito.

Para cumplir con estos requerimientos, los arquitectos concibieron un diseño de doble fachada. La fachada externa, que mantiene la estética deseada por el cliente, se utiliza para la circulación del proyecto. De esta manera, se independiza de la fachada interna, más contemporánea, que alberga el conjunto necesario de oficinas. Gracias a esto, se obtiene la visibilidad de los usuarios mientras recorren el edificio, de un departamento a otro. Esto se propone además, para proteger las oficinas del clima tropical y para reducir los costos de los acondicionadores de aire,  ya que los pasillos de comunicación gozan de  ventilación natural. De esta manera, con la doble fachada se complace al cliente y se obtiene provecho para el edificio.

“el edificio no solo aporta espacios y recorridos interesantes; sino que es amigable con el ambiente, será más económico en agua y electricidad que un edificio común de su tamaño, es el más público de los “edificios públicos” de nuestro país...”

La conciencia ambiental ha sido esencial a la hora de diseñar.  Para ahorrar,  el agua producto de la lluvia que cae sobre las cubiertas y la condensación de los acondicionadores de aire,  será recolectada para su uso en el riego de jardines y en los inodoros.  Los acondicionadores de aire  no solo son sumamente eficientes, sino que estarán  enfriando un área mucho menor por metro cuadrado,  ya que los pasillos no estarán  refrigerados.  La incidencia solar está coartada por grandes aleros y quiebrasoles instalados en la fachada.  La irradiación que alcanza las ventanas es tamizada por un vidrio de doble paño con cámara de vacío interna.  Durante la construcción se ha comprobado una diferencia de 10°C dentro del edificio versus el exterior. También se ha especificado un recubrimiento exterior de capa única (mortero con piedra molida) para la fachada, que no necesitará pintura.

En el interior de las oficinas se manejó el concepto de planta libre, para mejorar la funcionalidad del trabajo en la institución. Se propone cambiar la cultura de laberintos y microespacios, propia de las oficinas gubernamentales actuales.  Se ha provisto de los servicios esenciales necesarios, para lograr un espacio de trabajo digno para el funcionario.



 

FUTURO DE LA ARQUITECTURA PANAMEÑA

 

El edificio seguramente va a influir  en la tipología base para todos los demás previstos para la Ciudad Gubernamental, ya que es el primero. Pero más importante, la calidad del proyecto marca un hito para las nuevas oficinas gubernamentales.  Se eleva el nivel de dignidad del espacio laboral del funcionario, acostumbrado a exceso de recovecos, espacios reducidos y escasez de servicios básicos como sanitarios y comedor laboral.

 

También, para la arquitectura en general cuya calidad disminuye comúnmente durante los “boom” inmobiliarios; el edificio no solo aporta espacios y recorridos interesantes, sino que es amigable con el ambiente, será más económico en agua y electricidad que un edificio común de su tamaño, es el más público de los “edificios públicos” de nuestro país y será finalizado con acabados de primera.  Sin duda, la arquitectura futura del país (privada o pública) tendrá un buen nivel de referencia.

 

Por último, se demuestra que es posible volver a nuestras raíces de tipologías canaleras sin perder la actualidad, la buena estética y la tecnología en la arquitectura.  El edificio con sus aleros generosos, sus quiebrasoles y su cubierta de tejas de cuatro aguas, está mucho más adaptado al clima lluvioso y a la vez soleado de nuestro país, que cualquiera torre de cristal.