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Año 2 No. 5 Mayo 2009

Voto en el extranjero: nueva modalidad en Panamá. Sharon Sinclair de Dumanoir

Sharon Sinclaire de Dumanoir






Sharon Sinclaire de Dumanoir
Magistrada Suplente y Directora Nacional de Registro Civil
Tribunal Electoral de Panamá


CURRICULUM

Panameña.

Abogada graduada de la Universidad de Panamá en 1994.

Cuenta con una Maestría en Derecho, con énfasis en Derecho Administrativo en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), así como un Diplomado en Derechos Humanos de American University en Washington DC, Estados Unidos.

Ha sido observadora electoral en diversos procesos electorales de América Latina y  participado como expositora en el tema electoral en Panamá y otros países de la región.

Es Magistrada Suplente desde 2007;  Directora Nacional de Registro Civil desde septiembre de 2008 y la responsable de la Comisión de Voto en el Extranjero para las elecciones de 2009.


La posibilidad de que los ciudadanos panameños residentes en el extranjero puedan votar en las elecciones, no es algo nuevo. La Ley 11 de 1983, nuestro primer Código Electoral y base para nuestro código vigente, contemplaba en su artículo 6 que para poder votar, bastaba con que los ciudadanos panameños residentes en el exterior, solicitaran su inclusión en el registro electoral o que se les mantuviera en el mismo. Eso sí, debían votar en territorio nacional en el lugar de su última residencia y podían hacerlo para todos los tipos de elección dentro de su circunscripción. Esa disposición se encuentra vigente hasta nuestros días. Entonces, lo que sí es nuevo es que puedan hacerlo desde el país de su residencia y por medio de correo postal.

Es preciso aclarar que en Panamá tenemos el mismo Código Electoral desde 1983, el cual se ha ido reformando después de cada proceso electoral, para adaptarse a las nuevas corrientes e ir mejorando nuestro sistema electoral. Desde 1990, tan pronto culmina un proceso electoral, el propio organismo electoral convoca a una Comisión de Reformas Electorales, en la cual participan los partidos políticos vigentes, el Órgano Ejecutivo, el Órgano Legislativo y la Sociedad Civil, a través de ONGs, Universidades y Gremios de Abogados, entre otros. Esa institucionalización de las reformas electorales, ha permitido discutir temas electorales fuera del calor de un evento electoral y con un objetivo específico, que las reformas sean producto del sentir de la mayoría y que queden aprobadas por lo menos dos años antes de las próximas elecciones. Sin duda, los resultados obtenidos en cada proceso de reforma electoral han sido un peldaño importantísimo en la consolidación de la democracia panameña, con muy buenos resultados. El principal, reglas claras y consensuadas entre todos los actores.

Volviendo al tema, tenemos que precisamente en uno de los procesos de reformas electorales el de 1995, para ser más exactos, se analizó el tema del voto en el exterior, para permitir que los ciudadanos panameños residentes en el extranjero pudieran votar desde sus países de residencia. En ese entonces, no se llegó a un consenso y se señalaba que era muy difícil determinar cuántos panameños hay en el extranjero y que además, el voto en las embajadas y/o consulados no era la mejor opción, ya que no teníamos funcionarios diplomáticos de carrera. Luego de discutir el tema, en las reformas electorales que se aprobaron en 1997 se adicionó un párrafo al artículo 6 del Código Electoral, que establecía que los panameños podrán votar en el extranjero, pero solamente a partir del año 2004 y únicamente para Presidente y Vicepresidentes de la República. Para ello, el artículo contemplaba que debía expedirse una ley expresa regulando el procedimiento, previo a un estudio que al efecto haría el Tribunal Electoral.

Esta reforma no pudo concretarse debido al costo y dificultad de hacer un censo de ciudadanos panameños residentes en el exterior, que era lo que inicialmente se pedía. Así en las reformas electorales de 2002, que quedaron aprobadas por la Ley 60 de 17 de diciembre de 2002, se eliminó el párrafo que mencionamos antes, con lo cual se descartó la posibilidad de que esta modalidad se implementara en el 2004.

Finalmente, en mayo del año 2006, mientras se discutían las reformas electorales en la Asamblea Nacional, se presentó por parte de la Honorable Diputada Dalia Bernal, una propuesta para volver a incorporar en nuestra legislación la posibilidad de que los ciudadanos panameños residentes en el extranjero pudieran votar desde el exterior. Esta propuesta fue aprobada y la norma estableció nuevamente que los votos serían únicamente para Presidente y Vicepresidente de la República y dejó en manos del Tribunal Electoral la reglamentación del mecanismo a utilizarse.

Inscripciones

Así, luego de una discusión en el Consejo Nacional de Partidos Políticos, se escogió finalmente la opción de correo postal, como la mejor alternativa por costo y por aceptación general, ya que este mecanismo permitía una relación directa entre el elector y el Tribunal Electoral. Para ello, el Tribunal Electoral suscribió un convenio con el Ministerio de Gobierno y Justicia, que dejó claro las responsabilidades del Tribunal Electoral y de los Correos y Telégrafos Nacionales (COTEL).

A fin de llevar a cabo este proyecto, se creó dentro del Plan General de Elecciones (PLAGEL 2009), la Comisión de Voto en el Extranjero, para que se encargara de organizar esta nueva modalidad.

Aprobado el decreto reglamentario, se determinó que los electores podían ingresar al Registro de Electores Residentes en el Extranjero (RERE) por tres mecanismos: Vía internet, a través de un trámite de cédula y mediante un cambio de residencia, estas dos últimas modalidades debían hacerse en Panamá.

De hecho, vía internet solamente lograron inscribirse 32 electores. Este mecanismo funciona a través de un módulo especialmente diseñado, que guía al elector hacía una serie de preguntas, la primera de ellas, si ha adquirido por naturalización una nacionalidad distinta a la panameña; en caso de que la persona conteste positivamente, el módulo no le permite continuar, y le explica, que la Constitución Política establece que la nacionalidad panameña no se pierde, pero si se adquiere otra nacionalidad por naturalización, los derechos ciudadanos quedan suspendidos y por ende, no puede votar, ya que esto constituye un delito electoral.



La magistrada suplente y responsable de la comisión del voto en el extranjero, Sharon Sinclaire de Dumanoir (al centro), durante la instalación de la mesa que escrutará los votos de los panameños que residen en el exterior.

 

Si el elector no se ha naturalizado, termina por llenar unformulario el cual es remitido automáticamente al Tribunal Electoral yel elector queda pre-inscrito, pero para quedar formalizado suregistro, debe imprimir el formulario, firmarlo ante Notario o ante elCónsul panameño del país de su residencia y luego enviarlo a Panamá.

 

Al final quedaron inscritos 1706 electores, de 48 países del mundo.La mayoría (1221) residen en los Estados Unidos, pero tenemos electoresen lugares tan apartados como Finlandia, Australia y Singapur. Comovemos en el cuadro que aparece arriba, la mayoría de ellos, ingresaronmediante un trámite de cédula en Panamá.

 

Conformado el RERE, que cerró el 30 de abril del 2008, igual que elRegistro Electoral Nacional, procedía entonces continuar con lassiguientes etapas; esto es el envío, la recepción y el escrutinio delas boletas de votación. Cabe indicar que el módulo para inscribirseestá activo, y que las inscripciones hechas después del 30 de abrilingresan al Registro Electoral, pero con miras a las próximaselecciones del 2014.

 

Para el envío de las boletas de votación se instaló la mesa de votoen el extranjero, conformada bajo los mismos parámetros que cualquiermesa de votación. La misma cuenta con un Presidente, Secretario, Vocaly un Suplente Común, quienes tienen derecho a voz y voto. También hayrepresentantes de los partidos políticos que acreditaron oportunamentea sus miembros en la mesa, quienes han estado participando activamenteen todas las actividades. Se cuenta además con miembros del Cuerpo deDelegados Electorales, con funcionarios de la Comisión de Transparenciadel Tribunal Electoral, que son auditores y miembros de la PolicíaNacional para custodia y seguridad de la mesa.

 

La mesa inició funciones en una primera etapa del 3 al 13 de marzode 2009, siguiendo lo establecido en el calendario electoral, y seremitieron las boletas de votación a 1703 electores, debido a que doselectores confirmaron que ya no residían en el extranjero y votarían enPanamá y la tercera persona comunicó que había adquirido otranacionalidad y sabía que por disposición constitucional, no podíasufragar en Panamá.

 

Actualmente nos encontramos en la etapa de recepción de las boletasde votación, la cual está a cargo de la Comisión de Voto en elExtranjero y dura aproximadamente 45 días. Lo primero que se realizófue la instalación de una urna acrílica, la cual consta de cuatrocandados, los cuales están siendo custodiados por el Presidente de lamesa, un Delegado Electoral, quien es miembro de la Junta Directiva deese colectivo, y las otras dos, por un representante en la mesa de cadauna de las alianzas que postularon candidatos a la presidencia. La urnaquedó instalada en la planta baja del Edificio del Registro Civil, sedede la Comisión de Voto en el Extranjero, la cual es custodiada porpersonal de seguridad, las 24 horas del día, 7 días a la semana.

 

Para recoger los votos, una comitiva acude diariamente a COTEL yestá presente mientras se abren las sacas de correo provenientes delmundo entero, buscando entre todos los sobres, el de color azul en elque llegan las boletas de votación de los panameños. Cada una esrecibida con entusiasmo, todos sienten que hacen historia y ponen sugrano de arena en esta nueva modalidad. Los dos primeros votos, veníande Ecuador y Estados Unidos, respectivamente.

 

 

 



Oscar Vargas, presidente de la mesa muestra los primeros votos de panameños residentes en el extranjero. Observan el proceso, la responsable de la Comisión del Voto en el Extranjero Sharon de Dumanoir, el Director de PLAGEL y Magistrado Vicepresidente del Tribunal Electoral Eduardo Valdés Escoffery y la Magistrada Suplente Yara Campo.

El próximo 3 de mayo se volverá a conformar la mesa para abrir los sobres azules que llevan el nombre del elector y que hará la veces de firma en el Padrón Electoral, luego se depositarán los sobres blancos y sin marcas que contienen las boletas de votación, para entonces iniciar el escrutinio.  La mesa de voto en el extranjero abrirá de 1:00 a 4:00 para recibir los votos de los electores que se encuentren en Panamá y que vengan personalmente a depositar los votos.  Es importante señalar que no se recibirán votos que vengan de manos de terceras personas.

 

Los que lograron inscribirse en el RERE y votarán el próximo 3 de mayo, no han dejado de expresarnos su satisfacción, porque aún estando lejos, siguen llevando a la Patria en sus corazones.  Lo mismo han dicho los que no podrán votar en esta oportunidad, por no haber podido completar sus trámites.

 

Para finalizar, debo decir que esta vez son pocos votos; nuestra Constitución Política  y la Ley, no permiten que los panameños que hayan adquirido otra nacionalidad puedan votar, con lo cual se reduce el número de electores.  Muchas personas se naturalizan por necesidad y por obtener una vida mejor, pero no han perdido sus raíces y continúan pendientes de lo que ocurre en su país.  Siguen teniendo derecho a cédula y a pasaporte, pero no a ejercer su derecho al voto.  Otra norma que impide que más panameños voten desde el extranjero o incluso aquí,  es la que se refiere a los hijos de padres panameños que nacen en el extranjero, ya que para poder reclamar su derecho, deben fijar la residencia en Panamá.  Con ello, los hijos de estos últimos tienen menos posibilidades aún, ya que la ley señala que sus padres deben haber adquirido su estatus de panameño antes del nacimiento de ellos.  Pero bueno, esto es tema de otro artículo o bien de un movimiento para las próximas reformas electorales; ya veremos que tal nos va.



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