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Año 2 No. 5 Mayo 2009

El rol de la Fiscalía General Electoral en las elecciones panameñas. Boris E. Barrios González

Boris Barrios






Boris E. Barrios González
Fiscal General Electoral
República de Panamá


CURRICULUM

Panameño.

Estudios de Doctorado en Derecho, Maestría en Derecho Procesal y Especialización en Prensa Escrita.

Autor de libros jurídicos y actual Coordinador de la Comisión Codificadora del Código Procesal Penal Electoral de la República de Panamá.

Ha sido docente en diversas cátedras universitarias, Periodista y Corresponsal de Prensa Extranjera, Abogado en Ejercicio, Asesor Técnico de la Asamblea Nacional de Diputados en diferentes períodos y Notario Primero del Primer Circuito Notarial de Panamá. 

Actualmente es Fiscal General Electoral de la República.


Frente a las elecciones generales del 3 de mayo próximo, la Fiscalía General Electoral se encuentra cumpliendo con una agenda de horario laboral permanente y una programación que abarca la coordinación de trabajo con instituciones de gobierno, sociedad civil, grupos cívicos, partidos políticos y organizaciones religiosas.

Siendo una agencia de instrucción con funciones constitucionalmente instituidas, independiente y coadyuvante del Tribunal Electoral, que tiene bajo su responsabilidad el salvaguardar los derechos políticos de los ciudadanos, vigilar la conducta oficial de los funcionarios públicos, en lo que respecta a los derechos y deberes políticos electorales, y perseguir los delitos y contravenciones electorales.

Función de vital importancia en un estado de derecho, democráticamente instituido, puesto que las elecciones representan el proceso de selección, de aquellos ciudadanos que ostentarán nuestro reflejo en el gobierno; opciones, que deben ser producto de la elección democrática de dichos actores, así traducirse en la manifestación de la voluntad general.

Sobre todo dentro de una sociedad y cultura como la nuestra, donde las elecciones generales representan la actividad democrática e institucional con mayor interés y afluencia por parte de la sociedad, la cual es vivida intensa y enérgicamente por todos sus integrantes.

Instando, en todas nuestras actuaciones y manifestaciones, a la ciudadanía en general y a la clase política, para que la fiesta electoral se conduzca dentro de un marco pacífico, dotado de civismo y donde impere la tolerancia, entre las distintas vertientes ideológicas que conforman nuestra lid política.

Es por ello, que nos hemos tomado la ardua tarea de darnos a conocer, con diferentes campañas de promulgación e información; saliendo a nuestras calles a fin de suministrarle y procurar al ciudadano común, el conocimiento necesario para lograr, en este torneo electoral, que las actuaciones sean con la mayor seriedad, cordura y tolerancia posible.

Incluyendo, para mayor efectividad, participación y contacto directo con la ciudadanía, la creación de nuevas y más agencias de instrucción, con el fin de lograr llegar a los diversos sectores y áreas de la sociedad.

Todo lo anterior, ya que el presente torneo electoral, a diferencia de los antes experimentados, ha tenido características especiales y diferentes, que nos llevó a enfrentar y atacar situaciones, no solamente desde la arista represiva como función principal, sino desde una dirección docente, patriótica, cívica y espiritual; conformando diversas reuniones y conversaciones con los diferentes actores políticos, religiosos, civiles y grupos juveniles, entre otros, a fin de lograr el mejor resultado del escenario político que se presenta.

Con la democracia como nuestro ideal supremo, la función de la Fiscalía General Electoral está encaminada a que la ciudadanía en general, los candidatos y partidos políticos participen en forma responsable en las elecciones, sin que se incurra en conductas prohibidas por la ley electoral.

Por ello, como autoridad, tenemos la responsabilidad de preservar la libertad y honradez del sufragio, que incluye verificar los procedimientos y circunstancias que rodean al proceso eleccionario desde su etapa preparatoria, electoral (el día de los comicios generales) y post- electoral. A fin de garantizar, el respeto a la democracia y procurar la transparencia de las elecciones que se celebrarán el próximo 3 de mayo de 2009, asegurando que sean el fiel reflejo de la expresión libre, espontánea y auténtica de los ciudadanos.

Estando regida nuestra actuación en los siguientes principios:

Principio de Oficiosidad. Deber de promover y ejercer la acción penal electoral.

Principio de Imparcialidad. Todas nuestras actuaciones deben estar alejadas de un interés personal o propio, y no estar en conflicto subjetivo con el imputado. De ahí que, aunque nos encarguemos, entre otras cosas, de investigar y reprimir la delincuencia electoral, ha de hacerse solamente cuando se tiene la certeza de que alguien ha cometido un delito, por tanto, formular peticiones en contra o a favor del imputado de la comisión de un hecho punible electoral.



El Fiscal General Electoral Boris Barrios, durante una jornada de capacitación a miembros del Club Kiwanis.

 

Principio de Legalidad. La acción penal electoral está limitada por el principio de que sólo serán penados los hechos declarados punibles por ley anterior a su perpetración y exactamente aplicables al acto imputado.

 

Con estos principios, se pretende garantizar la eficacia del sufragio del proceso electoral del 3 de mayo de 2009; siendo este, el respeto al sufragio popular, como el derecho y deber de todo ciudadano a ejercer su selección o voto libre, igual, universal, secreta y directamente. Con lo anterior, redundar en la libertad de elegir y ser elegido democráticamente, que se traduce, en el deseo del pueblo de vivir en libertad democrática.

 

El día de esta gran fiesta electoral, en aras de procurar una efectiva presencia de la justicia electoral, en todo el territorio de la República, se ha comisionado a las Personerías Municipales a nivel nacional para la recepción e investigación de denuncias por violaciones penales electorales y faltas electorales, quienes fungirán en sus respetivas dependencias.

 

En este sentido, hemos innovando con capacitaciones a nivel interno, como a los diversos sectores y actores del ámbito electoral a nivel nacional; formaciones proyectadas a aproximadamente, quinientos veintinueve Delegados Electorales y a seiscientos cincuenta Observadores Electorales, a mil ochenta miembros de la Policía Nacional, sesenta y cinco Funcionarios del Ministerio Público y mil miembros de los diferentes Consejos Provinciales (Gobierno Provincial) a nivel nacional, entre otros. Capacitaciones dirigidas, no sólo a señalar nuestra función y visión, sino encaminadas en dar a conocer los delitos y faltas electorales contempladas en nuestra normativa.

 

Como fundamento, nuestra misión docente se encuentra encaminada a que se conozca que la participación en la elección es un derecho en toda nación democrática, donde el ciudadano debe gozar de la libertad suficiente que le permita regirse por los dictados de su voluntad, donde se garantice que será respetada su facultad de dirigir su ideología y carácter, sin ningún tipo de determinación ni sujeción o influencia del mundo exterior. Procurando esta Agencia de Instrucción Electoral, que todo ciudadano en pleno goce de sus derechos políticos pueda, de así desearlo, libremente responder a sus ideologías políticas, sociales, económicas o de cualquier índole, sin menoscabo o detrimento externo que se lo impida.

 



La labor de la Fiscalía Electoral también se lleva en las calles, vigilando que se cumplan las leyes electorales.

Para finalizar, en el momento del proceso electoral que nos encontramos, nuestro rol está enfocado a evitar la vulneración del sistema electoral, garantizando la libre expresión de la voluntad soberana del pueblo, a través del sufragio, salvaguardando las opciones entre la pluralidad; ello, en defensa de los derechos políticos de los ciudadanos, sin distingo de clase social, económica o preferencia político partidista y dejando claro que todas nuestras actuaciones están amparadas en el respeto a la legalidad y objetiva imparcialidad.



El Fiscal General Electoral Boris Barrios en una reunión de la Fiscalía Electoral con un grupo de Delegados Electorales analizando los delitos electorales que se pueden dar el torneo electoral