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Año 4 No. 11 Mayo 2011

Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de la Cultura Política Democrática en México / Alfredo Figueroa Fernández








Alfredo Figueroa Fernández
Consejero Electoral del Instituto Federal Electoral (IFE)


Curriculum

Mexicano.

Actualmente, preside en el Consejo General del IFE la Comisión de Capacitación Electoral y Educación Cívica, además de la Comisión del Servicio Profesional Electoral.

Tiene desde principio de la década de los noventa, vínculos con la vida electoral y democrática en México participando con diversas organizaciones de la sociedad civil.

Es Maestro en Sociología Política por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, posgrado que se desarrolla en colaboración con el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Además, realizó estudios de doctorado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Ha sido director y asesor de un buen número de investigaciones en torno a las instituciones del Estado mexicano. Fue además director general de despachos especializados en asuntos públicos, colaborador en diversos periódicos nacionales, así como de publicaciones en materia electoral y política.


El Instituto Federal Electoral (IFE) es el organismo público autónomo responsable de cumplir con la función de Estado de organizar las elecciones federales, es decir, la elección de Presidente de la República y de los Diputados y Senadores que integran el Congreso de la Unión. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos mandata en su artículo 41, base V, párrafo noveno, que el IFE “…tendrá a su cargo en forma integral y directa, además de las que determine la ley, las actividades relativas a la capacitación y educación cívica…”.

De tal forma, desde su creación y a lo largo de sus más de 20 años, el IFE ha venido realizado acciones de educación cívica y divulgación de la cultura democrática, a través de las cuales ha buscado promover la participación de la ciudadanía en la vida democrática del país. Como bien sabemos, la naturaleza de esta tarea requiere procesos graduales y permanentes para poder contribuir a alcanzar cambios en la cultura política.

Es preciso señalar que el inicio formal de la educación cívica en el Instituto tuvo lugar en el año de 1991, una vez concluido el primer proceso electoral federal organizado por el recién creado órgano electoral. Así, el IFE adoptó un enfoque para sus actividades de educación cívica basado en el conocimiento de la historia de las instituciones políticas de México, de los procedimientos y prácticas de la democracia, así como en la divulgación de los valores y principios democráticos. Esta labor se centró en el trabajo con la población infantil, a través de la elaboración y divulgación de materiales impresos y campañas enfocadas a la integración de mesas directivas de casilla, promoción del voto y a favor del voto libre y secreto.

En este sentido, a partir del 2001 el Instituto se dio a la tarea de diseñar estrategias o planes de carácter plurianual, que le permitiesen guiar su labor institucional en la materia. El enfoque adoptado por el IFE en el periodo 2001-2003 (Plan Trianual), se centró en promover el desarrollo de competencias cívicas entre las y los ciudadanos, en la búsqueda de contribuir al fortalecimiento de una ciudadanía consciente de sus derechos y responsabilidades, fomentar la participación cívica e impulsar la práctica de valores de la democracia, intentando incidir en el mejoramiento de la calidad de vida de la población, el desarrollo de sus comunidades, de las instituciones y del país, en el marco de un orden político democrático.

Dicho Plan contempló trabajar con población adulta y juvenil, sin dejar de lado a la población infantil, con quienes ya se venía trabajando.

Es preciso señalar que la vigencia del Plan Trianual continuó hasta el año 2004, en el que se diseñó una estrategia educativa de largo alcance, misma que retomó los mejores elementos del plan que culminaba y enfatizó la relevancia del enfoque de competencias, definiendo como el principal objetivo de la educación cívica el promover la participación ciudadana en el ámbito público, como vía efectiva para mejorar sus condiciones de vida y hacer válidos sus derechos.

Con la aprobación del Programa Estratégico de Educación Cívica 2005-2010, el IFE inició un cambio en la manera de gestionar sus políticas de educación cívica. A la vez que reforzó el enfoque basado en el desarrollo de competencias, asumió el compromiso de buscar trascender acciones de difusión por procesos educativos de mediano y largo alcance que contribuyesen a la formación de ciudadanos capaces de participar democráticamente en los asuntos públicos.

Es en este sentido que la experiencia acumulada por el Instituto en el desarrollo de sus actividades en materia de educación cívica, nos llevó a la necesidad de establecer nuevamente un horizonte de largo plazo en la definición de sus aspiraciones, en la identificación de los desafíos por atender, así como el curso de acción a seguir y el enfoque al que habrán de circunscribirse todos los esfuerzos que se realicen en esta materia, ello con una orientación estratégica.

De tal forma que, durante el 2010, el IFE se avocó al diseño de una estrategia nacional que definiera la orientación, propósitos y alcance de las acciones a realizar en el período 2011 a 2015, ello con la finalidad de dar cumplimiento al mandato constitucional y legal en materia de educación cívica. Así, en el mes de febrero del presente año, el Consejo General del Instituto Federal Electoral aprobó la Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de la Cultura Política Democrática (ENEC 2011-2015), conjunto de reglas que buscan impulsar una política pública nacional orientada, desde el Instituto, a promover que la población cuente con las competencias necesarias para el ejercicio pleno de su ciudadanía que les permitan mejorar, a través de ese ejercicio, las condiciones de la convivencia cívica en el país, propiciando que las relaciones entre los ciudadanos, y entre estos y el poder público, se expresen con apego a conocimientos, prácticas y valores propios de la democracia, fomentando el aprecio de estos por la esfera pública y buscando potenciar la capacidad de la ciudadanía de transformar su entorno en el marco de las instituciones democráticas y su legitimidad.

 

Algunos elementos centrales que se consideraron para el diseño de la Estrategia, producto de los diversos diagnósticos que construimos, son, en principio, la conveniencia de adoptar una noción amplia de los elementos constitutivos de un régimen democrático, sobre una concepción concentrada en su aspecto procedimental o electoral.

 

En segundo término, cabe destacar la carencia que tiene la ciudadanía de formas efectivas de control social, de exigencia y acceso a la información, indispensables para formar parte de las decisiones de la vida pública, la falta de espacios y mecanismos efectivos de participación que debilitan el vínculo entre representantes y representados, gobernantes y gobernados, así como la confianza y disposición ciudadana a involucrarse decididamente en la formulación de políticas públicas.

 

En este sentido sobresale la baja o nula incidencia que tiene la sociedad en el diseño e implementación de dichas políticas, que atiendan las necesidades de la población, así como la limitada representatividad de los partidos políticos, la permanencia de la desigualdad, la exclusión social y la pobreza que afectan el “piso mínimo” para el ejercicio de la ciudadanía, las amenazas contra la seguridad ciudadana y el Estado de derecho, entre otros factores.

 

Un elemento adicional, es la concepción de un enfoque de educación cívica como proceso formativo orientado a facilitar a la población los elementos que permitan la convivencia en un entorno democrático y el ejercicio de sus derechos ciudadanos, así como el necesario involucramiento de otros actores de la sociedad en el proceso formativo que constituye la educación pública para una vida democrática.

 

Bajo esta mirada, es que el Instituto Federal Electoral se ha propuesto que al concluir la vigencia de la ENEC:

 

- El IFE habrá impulsado políticas públicas que favorecen la construcción de ciudadanía mediante la identificación, análisis y promoción de prácticas y mecanismos de participación ciudadana democrática y equitativa, en acuerdo y colaboración con autoridades de los tres niveles de gobierno, con instituciones públicas, con los partidos políticos nacionales, con organizaciones de la sociedad civil y otros actores sociales.

 

- Habrá producido indicadores y socializado información sobre prácticas y condiciones determinantes en el ejercicio de la ciudadanía con la participación de diversos actores sociales (académicos, instituciones educativas, organizaciones de la sociedad civil, entre otros), medios de comunicación e instituciones públicas que inciden en la toma de decisiones para el diseño de políticas públicas.

 

- Contará además, con medios eficaces que diversos actores utilizan para contribuir a promover “la educación en y para la participación” atendiendo a diferentes niveles del ejercicio de la ciudadanía, desde el reconocimiento de la titularidad de derechos hasta la capacidad para intervenir en problemas centrales de la agenda pública (desigualdad, acceso a la justicia, seguridad, entre otros).

 

Si bien es un proyecto ambicioso, resulta necesario que el IFE encamine sus esfuerzos en la materia a impulsar políticas públicas que favorezcan la construcción de la ciudadanía. Para ello es necesario el trabajo de toda la Institución, de los diversos actores de la sociedad, los gobiernos, otros organismos públicos, instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos, entre otros, para que logremos poner en marcha este nuevo enfoque propuesto por el Instituto de forma conjunta e incluyente.

 

Finalmente, es preciso decir que la Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de la Cultura Política Democrática en México 2011-2015, es producto de un esfuerzo colectivo que busca impulsar un nuevo modo de ver, entender y socializar la educación cívica, cuyos frutos seguramente no nos tocará ver de forma inmediata, pero que busca contribuir al ejercicio cotidiano de construir un país más democrático, con ciudadanas y ciudadanos interesados en participar, que ejerzan sus derechos y cumplan sus obligaciones, con instituciones democráticas que garanticen una vida digna a todas y todos los mexicanos.